La Trampa de la Capacidad Instalada: Por qué la Reforma Laboral no salvará a la Industria del Norte
Por:
Ezequiel Frondizi Director del IPyPP Salta
En
el debate público actual, la "reforma laboral" se presenta como la
panacea para reactivar una industria que, según la UNINOR, atraviesa una
emergencia terminal. Sin embargo, cuando se desglosan los datos del periodo
2024-2025, la realidad técnica desmiente el relato: el problema de la industria
argentina no es de leyes, sino de una oferta desordenada y una demanda en
retirada.
El
mito de la rigidez
La primera gran revelación
de los datos es que el empleo en Argentina es altamente elástico al nivel de
actividad. Durante el segundo semestre
de 2024, la industria nacional experimentó una recuperación que se tradujo
en un incremento del 12,8% en el
empleo privado registrado. Este salto
ocurrió bajo el actual régimen legal. Lo que esto demuestra es que el
empresario contrata cuando vende, y deja de hacerlo cuando el consumo se apaga,
independientemente del costo de salida.
Los
dos cuellos de botella: Saturación y Ocio
El análisis de la
Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) nos permite segmentar la crisis en
dos realidades donde la reforma laboral es, técnicamente, irrelevante:
Sectores
Saturados (El techo del 87%):
Bloques como Refinación de Petróleo operan al 87,1%. Aquí, la restricción es física: no se puede contratar más
personal porque las plantas han llegado a su frontera de producción. La falta
de inversión en bienes de capital convencional —que según datos de la Cámara de
Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) se desplomó del 64% al 27%— lo que genera es un estrangulamiento de la oferta.
Sectores Paralizados (El suelo del 31%): En la otra vereda, la industria automotriz opera con casi un 70% de sus máquinas apagadas. Con este nivel de capacidad ociosa, el costo de despido es una preocupación secundaria frente al costo fijo de una planta sin pedidos.
La
inflación de costos y el castigo logístico al NOA
Aquí
reside el punto más crítico para Salta: el desorden de la oferta. Cuando los sectores base (como Refinación o Químicos) operan al tope
de su capacidad y no invierten para ampliarla, se produce una inflación
de costos por escasez.
Si la oferta de combustibles
o insumos químicos (conservantes, ciclamatos, envases) es rígida, sus precios
suben. Este aumento impacta directamente en el flete y en los costos de
producción de nuestras PyMEs
alimenticias y de transporte. En una provincia alejada de los centros de
consumo, este "impuesto a la
distancia" es mucho más letal
que cualquier convenio colectivo. Bajar
salarios no sirve de nada si el ahorro se lo termina devorando el aumento del
gasoil causado por la desinversión energética.
La
flexibilidad de hecho
Finalmente, el argumento de
la Reforma Laboral choca con la
estadística: la informalidad laboral ya alcanzó el 42,6%. Casi la mitad del mercado laboral ya opera bajo una
flexibilidad absoluta y precaria. Si la precarización fuera el motor del
crecimiento, ese 42,0% ya habría salvado a la industria. No lo hizo porque la informalidad es el
síntoma de la crisis, no la solución.
Ordenar
la oferta, no precarizar la demanda
Salta necesita una agenda de
competitividad sistémica. Esto implica desplazar el foco de la
"indemnización" hacia incentivos reales para la inversión en capital
fijo en los sectores saturados. Necesitamos ampliar la frontera de producción
para bajar los costos logísticos y de insumos.
Ordenar la oferta es
política industrial y desarrollo de largo aliento; la reforma laboral, en
cambio, es apenas una respuesta legal a un problema que es, y seguirá siendo,
puramente económico y estructural.
|
Período |
Tasa de Informalidad (%) |
Tendencia |
|
4° trim 2023 |
41,4 |
Punto
de partida. |
|
1° trim 2024 |
40,8 |
Leve
baja inicial. |
|
2° trim 2024 |
41,6 |
Comienzo
del ascenso. |
|
3° trim 2024 |
42,6 |
Pico
máximo de informalidad. |
|
4° trim 2024 |
42,0 |
Leve
corrección, pero 0,6 p.p. arriba del año anterior. |
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